En esta segunda parte de “Los juegos de mi vida” he de destacar tres títulos que tenían una curiosidad, eran buenos juegos, pero jugarlos a dobles multiplicaba su diversión hasta el infinito, porque aunque soy más de títulos para un jugador, hay cosas que es mejor hacerlas en compañía.
Cadillacs and Dinosaurs
Hubo muchos beat’em up que me encantaban (y me siguen gustando), pero sin duda hubo uno al que le dediqué mucho más dinero y tiempo que al resto y ese era Cadillacs and Dinosaurs. Un juego muy equilibrado, con una curva de dificultad muy ajustada y al que si jugabas a dobles se convertía en una delicia.
Cadillacs and Dinosaurs era un juego curioso como demuestra hasta su nombre, mezclar armas, vehículos y dinosaurios en un mismo título es un planteamiento realmente extraño. Debíamos elegir entre los cuatro personajes a elegir para ir pasando misiones enfrentándonos a todos los enemigos que nos encontrásemos por el camino, pero en vez de utilizar únicamente la lucha cuerpo a cuerpo como era común en este tipo de juegos, en Cadillacs and Dinosaurs nos . Además había fases en las que nos tocará coger nuestro Cadillac y atropellar a todos los enemigos que nos encontremos por el camino.
Jugar a dobles a este juego me encantaba, uno controlando a Mustapha y otro a Hannah, cada uno encargándose de los enemigos que aparecían por un lado de la pantalla, descubriendo la mejor forma para acabar con los enemigos finales… un juego al que se tiene que haber jugado alguna vez. Como dato curioso, la historia no era original sino que estaba basada en el comic Xenozoic Tales de Mark Schultz.
FIFA 98
FIFA 98 marcó un antes y un después en la historia de los juegos de fútbol. Por supuesto tenía sus fallos pero a la hora de montar una fiesta con los amigos era lo mejor que había y eso fue lo que le hizo convertir a FIFA en la serie deportiva más importante de Europa. Ningún colega se resiste desde entonces a “echarse un fifa”.
FIFA 98 sufrió una gran remodelación con respecto a las ediciones anteriores, tanto el motor gráfico del juego como la inteligencia artificial de los jugadores era muy superior al del 97, llegando realmente a sorprender en esos momentos por su calidad. Además contaba con dos grandes bazas que lo convirtieron en el juego a elegir, era posible elegir selecciones nacionales para jugar la clasificación del Mundial (por supuesto con jugadores reales) y que tenía la posibilidad de crear tus propios jugadores, por lo que más de uno se creó un equipo formado por sus amigos o se auto-incorporó a uno de los grandes equipos del mundo.
Por supuesto, si hay que destacar un detalle curioso del juego es sin lugar a dudas su banda sonora, una de las más recordadas de la historia de los videojuegos. ¿Quién no recuerda la genial Song 2 de Blur?.
Need for Speed III: Hot Pursuit
La serie Need for Speed siempre ha sido muy irregular, nos podemos encontrar con muy buenos juegos de carreras o con auténticos pestiños. Y Hot Pursuit era de los buenos, no solo por tener unos gráficos geniales para la época (allá por el 98) y por ser realmente rápido, sino también por la posibilidad de poder jugar con un amigo a pantalla partida.
En NfS III destacaba el modo persecución en el que además de tener que ganar carreras esquivando a la vez a la policía y evitando radares, también teníamos la oportunidad de encarnar a esos policías, teniendo que atrapar a los coches que sobrepasen los límites de velocidad poniendo pinchos en la carretera o echándolos de la pista si era necesario.
Perseguir a un amigo con el coche de policía y detenerle a 10 metros de la meta, hacerle una pasada mientras que ves como la policía le pone una multa o esquivar a los cuerpos de la ley en el último instante no tenía precio.







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