Pese a que todos los juegos de la saga Grand Theft Auto han tenido una historia detrás, lo cierto es que sus personajes nunca han llegado a llenarnos por completo, siendo demasiado estereotipados y predecibles (salvo honrosas excepciones). Pero parece que Rockstar ha decidido que eso no siga pasando, así que en GTA IV se le da mucha más importancia a los personajes, sobre todo a su protagonista, Niko Bellic.
Nikollai Bellic es un inmigrante de Europa del Este que decide dejar su tierra natal para intentar cumplir el sueño americano del que tanto le ha hablado su primo Roman. El pasado de Niko es algo oscuro, con un duro entrenamiento militar que hacen pensar que estuvo en la guerra de los Balcanes y su propia confirmación de que en su tierra mató en más de una ocasión.
La idea de Niko es cambiar de vida en Liberty City, quizá haciéndose abogado gracias a sus conocimientos de derecho penal o entrar en alguna compañía gracias a su conocimiento en los mercados Jamaicano y Puertorriqueño (dos países con gran producción de droga). Pero como sucede en la mayoría de ocasiones, el sueño americano es una completa falsa, por lo que le tocará buscarse la vida aunque para ello deba cruzar la línea de la legalidad.
Nada hubiese sido igual a no ser por el primo de Niko, Roman Bellic. Mientras que Niko estaba en su tierra, Roman no paraba de indicarle a Niko que él estaba viviendo el sueño americano en Liberty City, rodeado de mujeres, con una gran mansión y un montón de coches, pero en realidad Roman lleva una pequeña y cutre compañía de taxis, está cargado de deudas y que no para de meterse en líos (y por lo tanto nos tocará sacarle de más de un apuro).
PlayBoy X se autodenomina filántropo, filósofo y hombre de negocios, pero la realidad es que sus negocios son demasiado legales y mucho menos sus métodos, con lo que él y su grupo de matones acabarán con todo el que se les ponga por delante. Pero si los métodos de PlayBoy X no son del todo legales, menos lo son aún los de Vlad Glebov, un ruso que ha conseguido forjarse un nombre en los suburbios y que controla mediante el chantaje gran parte del barrio de Broker.
Otro del que no habrá que fiarse es de Packie McReary, un joven de procedencia irlandesa que utiliza unos métodos nada sigilosos, por lo que cuando estés en su compañía te tocará no acercarte demasiado a la policía (más bien te tocará huir de la policía). Y si hablamos de matones, no puede faltar Phill Bell, un hombre de negocios que no dudará ni un momento en usar la fuerza bruta para acabar con sus enemigos, algo que sin duda le traerá más problemas que otra cosa.
Pero estos no son más que la punta del iceberg, Liberty está llena de gente que vive fuera de la ley y que por unas razones u otras nos tocará ayudarlos o eliminarlos. Nos encontraremos con Many Escuela, el líder de la comunidad del sur de Bohan, Bryce Dawkins, el puritano asistente del alcalde, Elizabeta, una de las narcotraficantes más buscadas, Little Jacob, un vendedor de armas o Lola, una prostituta que conoceréis por aparecer en los carteles promocionales con un chupa-chups en la boca.
En definitiva, una ciudad llena de personajes de todo tipo, aunque pocos buenos y muchos malos, pero que entre todos ellos pretenden que nuestro recorrido por Liberty City sea de todo menos pacífico.







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