Si en el anterior capítulo del Especial Aventuras Gráficas le dimos un amplio repaso al mejor año de las aventuras gráficas, 1993, en esta ocasión damos un gran paso y repasamos los siguientes cuatro años, cuatro años llenos de grandes títulos que vinieron a completar y modernizar los magníficos juegos que habíamos visto los años anteriores.
Llega 1994, comienzan los últimos años buenos.
Si en los anteriores artículos comenzábamos con Sierra y LucasFilm Games, en esta ocasión empezamos con otras compañías hasta ese momento desconocidas, entre ellas la inglesa Revolution Software, compañía que se sacó de la manga un título llamado Beneath a Steel Sky. El juego nos llevaba a un futuro en el que la contaminación ha dañado el planeta y en el que nuestro protagonista, Robert Foster, debe vengarse de los malvados policías que acabaron con la tribu indígena que lo crió. En el juego nos acompaña Joey, un robot construido por el propio Robert y que nos ayuda a superar las distintas pruebas y puzzles que encontramos en el juego.
El título de Revolution Software recibió unas críticas realmente buenas, llegando a recibir premios como el de la Mejor Aventura del Año, algo que no es nada extraño teniendo detrás nombres como el de Dave Gibbons (miembro de DC Comics) o Charles Cecil (del cual volveré a hablar unas líneas más abajo).
Y seguimos con las compañías semi-desconocidas, en esta ocasión con Creative Reality, que de la mano de Empire lanzó en ese 1994 una aventura gráfica titulada Dreamweb, título que contaba con la gran novedad de ser un título con una vista de arriba a abajo y un interface muy diferente a lo que nos tenían acostumbrados el resto de compañías. El estilo totalmente adulto (con escenas sexuales y una violencia muy alta para la época) y una historia basada en la película de Ridley Scott Blade Runner fueron las grandes bazas del título.
Pero si hay un título que sorprendió ese 1994 (aunque no salió de Japón), ese fue Policenauts, una aventura gráfica en primera persona desarrollada por el mítico Hideo Kojima que contaba la historia de un detective que debe investigar el homicidio de su ex-esposa en una colonia espacial.
Policenauts es sin duda una de las aventuras más adultas de Kojima (junto con Snatcher), llegando a ser muy criticado por los medios japoneses y sin duda esta pudo ser una de las causas por las que el título no salió de Japón. Aún así para los que quieran probarlo, por ahí circula una traducción del juego al inglés realizado por fans y que los amantes de las aventuras no deberían perderse.
Llegamos a 1995, año en el que vimos el final de una de las series más míticas de Sierra, Space Quest, que en su sexta parte, títulada Roger Wilco in the Spinal Frontier, rompió con los anteriores juegos cambiando desde el interface hasta los gráficos. Pero si algo destrozó a los amantes de la serie fueron los enigmas del título, realmente extraños y mal planteados que acabaron precipitadamente con la serie de Sierra.
Otro de los títulos que salieron de la factoría Sierra durante 1995 fue Phantasmagoria, una mezcla de aventura gráfica y película interactiva que sorperndió por la inclusión de actores reales dentro del juego y que contaba con nada menos que siete CD’s, algo realmente impresionante para la época. Pero el título no solo sorprendió por los actores reales, sino también por la historia, que nos narraba un cuento de terror lleno de intriga, gore, y violencia muy a lo película de serie z.
Mientras, una pequeña compañía llamada The Dreamers Guild que hasta el momento se había dedicado a realizar ports de juegos de otras desarrolladoras, lanzó en el 95 su primera gran aventura que se convirtió en mítica, I have no Mouth, and I must Scream. El título, basado en una historia corta de Harlan Ellison, nos cuenta como prácticamente toda la humanidad ha sido destruida por una computadora llamada AM, solo cinco personas siguen con vida simplemente para que AM pueda torturarlos aprovechándose de los defectos de estos humanos.
El juego trata temas que ningún otro juego ha tocado jamás como los temas éticos o de la psique, haciendo que el jugador tuviera que responder muchos dilemas éticos como la locura, el racismo, el genocidio, etc… algo por lo cual en varios países el juego fue censurado e incluso prohibido.
Después de varios juegos de rol e incluso aventuras conversacionales Mundodisco (Discworld), la grandiosa historia de Terry Prattchet, tuvo su primera aventura gráfica de la mano de Teeny Weeny Games y Psygnosis. La aventura esta basada en el libro Guardias! Guardias! (uno de mis favoritos), aunque cambiando varios elementos como el protagonista, que en el juego es Rincewind, quizá el personaje más querido dentro de la saga. Con un nombre como Discworld detrás estaba claro que el juego sería un éxito, pero además resultó que era una gran aventura que no tenía nada que envidiar a los libros.
Pero este 1995 tuvo sin duda dos títulos que sobresalieron sobre los demás, ambos de LucasArts, Full Throttle y The Dig, títulos que como todo lo que hacía la compañía en aquella época rompió moldes y se convirtieron casi al instante en dos de los grandes de la historia.
Tras terminar Day of the Tentacle, Tim Schafer se puso manos a la obra en la que sería su primer título en solitario (era el escritor, diseñador y líder del proyecto), Full Throttle, un juego que nos ponía en la piel de Ben, el líder de una banda de motoristas que tras ser atacado deberá encontrar al resto de su banda, coaccionada para escoltar al director de la última fabricante de motos del país. Una historia muy bien cuidada, un interface incluso más intuitivo que los anteriores títulos de Lucas, una banda sonora muy buena y unas voces geniales fueron los puntos fuertes de este título.
Mientras tanto, LucasArts contó con la ayuda de Steven Spielberg para crear una aventura de ciencia ficción con el nombre de The Dig. Este grandioso título tardó nada menos que 6 años en ser desarrollado (cuando lo normal en una Aventura era alrededor de un año), lo que hizo que gráficamente el juego quedara totalmente desfasado con respecto a los títulos de la época.
Pero aunque los gráficos no cumplieran, la historia de The Dig sí que lo hizo. La trama creada por Steven Spielberg (que en realidad iba a ser un capítulo de Historias Asombrosas) y los diálogos de Orson Scott Card convirtió a este juego en uno de los mejores títulos de ciencia ficción que ha habido hasta la época.
1996 contó con dos títulos que sobresalieron sobre los demás, uno de ellos la segunda aventura de Revolution Software y que fue dirigida por Charles Cecil. El título nos contaba la historia de George Stobbart, un americano que escapa de un atentado mientras disfrutaba de sus vacaciones en París y que junto a una reportera francesa llamada Nicole Collard se pondrá manos a la obra para averiguar quién está detras del atentado y resolver los extraños misterios que lo rodean. El título, por si aún no lo has averiguado, no es otro que Broken Sword: La Leyenda de los Templarios.
Sus retos genialmente planteados y una historia muy cuidada y entretenida convirtieron a Broken Sword en un auténtico éxito tanto de prensa como de público, vendiéndose realmente bien en muchas partes del mundo y siendo considerada la aventura del año.
El otro gran título del 96 fue Toonstruck, un título creado por Burst Studios y Virgin Interactive que mezclaba con muy buen atino dibujos animados con un protagonista de carne y hueso interpretado por Christopher Lloyd (El Dr. Emmett L. Brown de Regreso al Futuro). El juego nos ponía en la piel de un creador de dibujos animados que acaba en su propio mundo de fantasía en el que abundan personajes totalmente extravagantes.
Y llegamos al último año de este penúltimo capítulo del Especial, 1997, año en el que llegaron tres grandes títulos que acabaron convirtiéndose en tres de las últimas aventuras de la “vieja escuela”.
Tras sorprender con Simon the Sorcerer, Adventure Soft lanzó en el 97 otro de sus grandes títulos, The Feeble Files, un juego que nos hacía controlar a Feeble, un extraterrestre inmerso en un mundo tan cómico como el visto en los títulos de Simon the Sorcerer y con una historia llena de detalles humorísticos que gustaron mucho.
Otros que regresaron al mundo de las aventuras gráficas fueron los chicos de Westwood Studios, y lo hicieron con nada menos que un título basado en la película de ciencia ficción de Ridley Scott, Blade Runner. En esta ocasión no controlamos al protagonista de la película de blade Runner, sino que el título nos ponía en la piel de Ray McCoy, un nuevo “Blade Runner” que deberá capturar a un grupo de replicantes realizando nuestras investigaciones por las calles de la futurística ciudad de Los Ángeles del 2019.
La gran historia de Blade Runner, el ser la primera aventura totalmente en 3D (o al menos algo parecido) y contar con nada menos que 17 finales distintos que dependían de las decisiones que fuesemos tomando durante el juego lo convirtieron en la considerada por muchos mejor aventura del año.
Pero aunque Blade Runner era un gran título, la realidad es que el juego de Weswood pasó algo desapercibido “por culpa” del regreso de un aprendiz de pirata. En 1997 llegó The Curse of Monkey Island, la tercera parte de las aventuras de Guybrush Threepwood y la primera en la que no estaba involucrado Ron Gilbert.
Aunque para algunos la ausencia de Gilbert hizo que el juego no llegase a la calidad de los dos primeros, para otros muchos (entre los que me incluyo) el juego contaba con una calidad comparable a la de los anteriores. Gráficamente la saga cambió completamente, en esta ocasión abandonando los personajes “realistas” (por llamarlos de alguna forma) para pasar a un estilo de dibujos animados muy logrado. En cuanto al resto de elementos, tanto la banda sonora, como las voces, las situaciones y los diálogos eran realmente geniales, convirtiéndolo en un juego altamente recomendable aún hoy.
Aunque después de 1997 seguían saliendo grandes aventuras, lo cierto es que después de este año nada fue como antes. Se comenzó a hablar de crísis en el género, algo que acabó haciendo que cada año salieran menos aventuras gráficas y menos compañías apostaran por ellas, pero esto es una historia que os contaré otro dia.




















Related Articles
2 usuarios han respondido este post
creo que falta una aventura que tambien marco mucho en su epoca, la de DARKSEED, que si mal no recuerdo a raiz de esta salieron cien mil aventuras de terror
[…] comentaba al final del anterior capítulo del Especial Aventuras Gráficas, 1997 es considerado como el último buen año para las aventuras gráficas. Títulos como Blade […]
Deja tu comentario
Nota: Los comentarios pueden estar moderados, no reenvíe el mismo comentario